Sentada en mi habitación, en la cama, al lado de la ventana con mi libro encima de los muslos...veo la lluvia.
Mirando gotita tras gotita me quedo atontada durante unos segundos, hasta que el sonido de la puerta me despista.
Era mi hermano.
-¿Qué quiéres Liam?.-pregunte algo bruta.
-Últimamente
te la pasas leyendo en tu habitación hora tras hora y no sales, tan
solo sales para ir al baño y comer. No hablas en la mesa. No dices
nada..-dijo con un tono preocupado. ¿Qué te pasa?
-No me pasa nada Liam.-dije mintiéndo.
-Bueno...te creeré. Si necesitas algo, ya sabes que puedes contar conmigo, para eso estoy.
-Lo sé.
Antes de cerrar la puerta, me miró y me hizo una pregunta a la que tuve que aceptar claramente.
-¿Quiéres salir hoy conmigo? Para que te despejes un poco.
-¿Solo contigo? ¿O va alguien más?.-dije sospechando que sería la novia.
-Sí, vendrán Harry, Zayn, Niall, Sara, Zaida, Neli y Louis.
Al escuchar el nombre Louis me salió una sonrisa sin darme cuenta.
-¿Si o no?.-Preguntó mi hermano. -Con una sonrisa no me dices nada. Creo.
-Perfecto. Claro que voy.
-Bien, estate preparada sobre las 17:00.
Asentí con la cabeza.
Cerró
la puerta, me quedaba exactamente una hora para que fueran las 17:00,
estaba deseando ver a Louis y al resto claramente, pero más a Louis. Nos
conocimos cuando tenía 14 años, al principio solo hubieron miradas,
ninguno de los dos nos atrevimos hablar. Hasta que mi hermano me lo
presento en persona. Me hice la que no sabía quien era en ese momento,
hablablamos casi todos los días y no nos cansábamos, pero nunca me
atreví a mostrarle o decirle mis sentimientos. Era tímida cuando estaba
él, tenía miedo de que me rechazára, o tuviera una novia y sin darme
cuenta estropeára la relación. A veces quería tener la valentía de poder
llamar a su puerta, escribirle una carta o un mensaje expresando lo que
sentía, pero el miedo me comía por dentro. Cuando estoy con él, me
cuesta sacar un tema de conversación, ¿qué podré decirle hoy?
Mientras
me vestía pensaba todo esto, dándole vueltas y vueltas al pasado, al
presente y si tal vez pudiera estar con él en un futuro.
Ya estoy vestída, solo me falta ponerme mi coleta alta, los salcillos y la colonia.
Faltaban
27 minutos exactamente, así que cogí el mini bolso que tenía detrás de
la puerta, metí la cartera por si me apetecía comprarme algo y el móvil.
Bajé y Liam estaba hablando por teléfono muy cabreado.
Me quede
mirándolo desde las escaleras, escuchaba; "¿Por qué me estás diciendo
esto?" "¿Yo soy el invécil?" "Estarás de broma, ¿no?" "¿Por qué te estás
comportando así?" "Me estás haciendo daño"...
Era la novia.
Bueno...en este caso, creo que ex-novia. No quería ver a mi hermano
sufrir y que se sienta mal por no estar con Gabri, sí, se llama Gabri,
una chica que nopude soportar desde un principio. Esa mirada asesina,
piel blanca y ese pelo estropeado rojizo. Siempre ha sido un mal bicho.
Siempre le he considerado eso. Nunca hablé con ella. No me acerqué.
Apenas la miraba. Ella ha sido la culpable de muchas cosas que han
pasado por mi vida, pero eso, se explicará más adelante.
Liam colgó el teléfono.
-¿Qué ha pasado?.-dije acercándome.
- Gabri me ha dejado.
-No te preocupes, ella no vale la pena.
-¿Por qué dices eso?.-preguntó cayéndole una lágrima por la mejilla.
-Es obvio, ¿no? Ella siempre te hacía sufrir, ¿para qué quiéres estar con una chica que te amarga la vida? Es estúpido.
-No seas antipática.-dijo alejándose de mi lado.
-¿Yo antipática? ¿Qué boberías dices? Sabes perfectamente que...
No me dejo terminar la frase.
-No quiero tus consejos ahora, me voy arriba.-dijo él.
-Nos tenemos que ir dentro de 12 minutos.
No me contestó.
¿Qué mosca le habrá picado? No soy antipática, todo lo que he dicho es verdad. Ella es la mala de la película, yo no.
Suspiré en medio del salón vacío.
Que le vamos hacer.-dije hacia mis adentros.
Me senté en el sillón, y llamé a mi madre.
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